Yerbabuena se describe a sí misma como "impulsiva". Nos conocemos hace un tiempo y como todas mis buenas ninfas, en su momento estuve perdidamente enamorado de ella. Ahora ella lo sabe, yo lo sé, y a nadie le importa.En una única y excepcional ocasión ella me enseñó unos besos. Fue un momento metafísico. De las nínfulas a las que he besado, ella es la única que no recuerdo por su sabor o su olor, sino por esa sensación de deseo... sin amor.
Otros simios que han podido conocerle "a fondo", terminan declarándole su amor al día siguiente; perdidos, enamorados, dando lástima. Pobres chimpancés; piensan que Yerbabuena les dejó montar por mérito propio.
Además de ser una jovencita impulsiva (por no decir adolescente cachonda), Yerbabuena guarda un secreto, algo con vida propia que te atrapa en cuanto la conoces. Puede ser que su cuerpo no te robe más de diez segundos para admirarlo, pero cuando la tienes encima corres el riesgo de quedar idiota de por vida. Cuidado... ella puede hacer que tus mejores revolcadas con otras niñitas, parezcan noviazgos de manitas sudadas. Nunca serías el mismo otra vez.




No hay comentarios:
Publicar un comentario